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RECURSOS PARA PREDICAR

Por Richard Niell Donovan
Traducción por Ángeles Aller

 

 

 

PASAJE BÍBLICO:     Génesis 6:9-22; 8:14-19

 

 

EXÉGESIS:     

 

CAPÍTULOS 5-10: EL CONTEXTO

 

La historia de Noé comienza con su genealogía en Génesis 5 y sigue con la lista de sus descendientes (conocida como la Tabla de Naciones) en Génesis 10.

 

La historia del diluvio tiene raíces en 6:1-8, donde Dios ve el mal de la humanidad y lamenta haberla creado (6:6).  Pero entonces, Dios reconoce a Noé como justo y le manda construir un arca para salvar a su familia y al reino animal (6:9-22).  En capítulo 7, tenemos la historia del gran diluvio.  Capítulo 8 cuenta de las aguas que se retiran (8:1-12), el desembarque del arca bajo orden de Dios (8:13-19), y la promesa de Dios “No tornaré más á maldecir la tierra por causa del hombre….: ni volveré más á destruir todo viviente” (8:21).  Esa promesa se amplía en capítulo 9 con la bendición de Noé y sus hijos (9:1-7) y la promesa de nunca otra vez fenecer toda carne con aguas de un diluvio (9:8-17).

 

“Lo importante de este relato no es exactamente cuantos pares de animales había en el arca o cuantos días duró el Diluvio.  Para este relato es mucho más importante contestar la pregunta, ‘¿Cuándo Dios viene en juicio, puede alguien sobrevivir?’  La historia quiere declarar que, aún en aquel entonces, seres vivientes, gente y animales, sobrevivían por la gracia de Dios” (Roop, 66).

 

 

LA ESTRUCTURA DE LA HISTORIA DE NOÉ

 

Bernhard Anderson sugirió la siguiente estructura para la historia de Noé, y muchos comentaristas la incluyen en sus obras.  La estructura es de un quiasmo, una forma retórica común en el Antiguo Testamento.  Un quiasmo es una serie de frases paralelas (imágenes reflejadas) organizadas de la siguiente manera, donde A’ paralela A – B’ paralela B – C’ paralela C:

 

A

    B

       C

          D

       C’

    B’

A’

En un quiasmo, el movimiento procede en una dirección hasta llegar al punto central (D en el ejemplo anterior), y después se reversa.  El quiasmo fija nuestra atención en esta frase central, sobre la que gira la historia – es la clave para comprender la historia.

 

El quiasmo para la historia de Noé es así:

 

A. Violencia en la creación (6:11-12)

    B. Primer lenguaje divino: la decisión de destruir (6:13-22)

       C. Segundo lenguaje divino: “entrar en el arca” (7:1-10)

          D. El comienzo del diluvio (7:11-16)

             E. Las aguas suben (7:17-24)

                 F. Dios se acuerda de Noé

             E’ Las aguas se retiran (8:1-5)

          D’ La tierra se seca (8:6-14)

        C’ Tercer lenguaje divino: “dejar el arca” (9:1-17)

    B’ La resolución de Dios de mantener el orden (8:20-22)

A’ Cuarto lenguaje divino: el pacto (9:1-17)

 

El enfoque principal de este quiasmo, está en la declaración central, “Dios se acuerda de Noé.”  De aquí gira esta historia – es la clave para comprender la historia de Noé.

 

 

LA ÉPICA DE GILGAMÉS

 

Muchos comentaristas de este texto incluyen en sus críticas la Épica de Gilgamés, una historia babilónica parecida en algunas maneras a la historia del diluvio en Génesis.  Anotan que los israelitas habrían llegado a conocer esta historia épica durante su cautiverio babilónico y especulan que la historia del diluvio en Génesis se basa, por lo menos en parte, en esta épica.  Aunque esto sea posible, las dos historias divergen bastante en varios aspectos:

 

• En la Épica de Gilgamés, los dioses se propusieron destruir el ser humano, pero en la historia de Génesis Dios quiere guardar un remanente del ser humano (Noé y su familia).

 

• La Épica de Gilgamés incluye muchos dioses, pero la historia de Génesis solo incluye uno.

 

• En la Épica de Gilgamés, la confusión reina entre los varios dioses, pero en la historia de Génesis, Dios controla los eventos decisivamente.

 

• En la Épica de Gilgamés, el barco tiene forma de cubo, 120 codos (180 pies o 55 metros) de largo, alto, y ancho – un diseño poco digno de navegación.  En la historia de Génesis, el arca mide 300 codos de largo por 50 codos de ancho y 30 codos de alto – un diseño mucho más apto para la navegación.

 

• El barco gilgamés tiene siete cubiertas, pero el arca de Génesis solo tiene tres.

 

• En la Épica de Gilgamés, sobreviven varias familias no relacionadas, pero en la historia de Génesis solo sobreviven Noé y su familia.

• En la Épica de Gilgamés, cuando los sobrevivientes hacen un sacrificio, los dioses acuden como moscas alrededor de la ofrenda y la consumen con avaricia.  En la historia de Génesis, no hay mención de Dios consumiendo el sacrificio de Noé.

 

 

DOS RELATOS PARA LA HISTORIA DE NOÉ

 

Aunque algunos eruditos creen en un solo autor para la historia de Noé (Mathews, 352-355), hay varias inconsistencias aparentes que hacen a otros pensar que había dos autores.  Se refieren a estos dos autores (en inglés) como J/E (la fuente más antigua de Yahwist/Elohist) y P (más adelante, la fuente Sacerdotal – Priestly).  Algunas de las inconsistencias aparentes son:

 

• El uso de dos nombres para referirse a Dios – Elohim (6:9, 11-13, 22; 7:9, 16; 8:1, 15) y Yahvé (7:1, 5, 16; 8:20-21).  No se incluye ningún versículo de Yahvé en esta lectura del leccionario.

 

• En 8:6-7, Noé manda volar un cuervo, pero en 8:8-12 manda una paloma.

 

• En 6:19 Dios manda a Noé llevar una pareja de cada animal, pero en 7:2, le manda llevar siete pares de todo animal limpio.

 

• En 7:11 “fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas” así reversando la separación de las aguas “que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión (1:6-8).  Pero en 7:12, “hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches.”

 

• En 7:12 dice, “hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches,” pero en 7:24 dice, “prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento y cincuenta días.”

 

• Parece haber dos sistemas de numeración en el relato del diluvio.  El primer sistema incluye el mes, el día, y el año (7:11; 8:4-5, 13-15), pero el segundo solo menciona el número de días (7:4, 10, 12, 17, 24; 8:3, 6-7, 10, 12) (Hartley, 100-101).

 

Aunque estas inconsistencias sugieran que el relato fuera escrito por dos autores, no tenemos suficientes pruebas para justificarlo.  Cristianos con fuertes credenciales bíblicos pueden estar en desacuerdo – desacuerdo amigable, esperemos.

 

 

PARALELOS ENTRE NOÉ Y ADÁN

 

Eruditos han anotado varios paralelos entre Noé y Adán – paralelos que describen a Noé como el nuevo Adán, el nuevo padre de la humanidad.

 

• En la historia de la creación, Dios creó una expansión para separar, “las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión” (1:6-7) – pero en la historia del diluvio, “fueron rotas todas las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos fueron abiertas” (7:11) – efectivamente, reversando la narrativa de la creación.

 

• En la historia de la creación, “vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera” (1:31) – pero en la historia del diluvio, “miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra” (6:12).

 

• En la historia de la creación, Dios creó los animales y los humanos (1:20-30).  En la historia del diluvio, Dios salva los animales y los humanos (8:1-19).

 

• En la historia de la creación, Dios bendijo al hombre y la mujer, y dijo, “Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla” (1:28).  En la historia del diluvio, “Bendijo Dios á Noé y á sus hijos, y díjoles: Fructificad, y multiplicad, y henchid la tierra” (9:1; véase también (8:17).

 

• En la historia de la creación, Dios concedió dominio de “todas las bestias que se mueven sobre la tierra” al hombre y la mujer (1:28).  En la historia del diluvio, Dios hace a Noé responsable de asegurar la supervivencia de todos los animales (6:19-21).

 

• En la historia de la creación, Adán y Eva tuvieron tres hijos, Caín, Abel, y Seth (4:1-16; 5:3).  En la historia del diluvio, Noé tiene tres hijos, Sem, Châm, y Japhet (6:10).

 

• En la historia de la creación, uno de los hijos de Adán fue maldecido por haber matado a su hermano (4:1-16).  En la historia del diluvio, uno de los hijos de Noé es maldecido por deshonrar a su padre (9:22, 25).

 

• En la historia de la creación, en reacción al pecado de Adán, Dios maldijo la tierra diciendo, “con dolor comerás de ella todos los días de tu vida,” haciéndole, en efecto, labrador de la tierra (3:17).  En la historia del diluvio, Noé es la primera persona en plantar una viña (9:20).

 

• En la historia de la creación, el hombre y la mujer pecaron al comer de la fruta del árbol prohibido (3:1-7).  En la historia del diluvio, Noé se embriagó de la fruta de la viña (9:21).

 

• En la historia de la creación, Dios invitó hombre y mujer a, “henchid la tierra, y sojuzgadla” (1:28) – pero en la historia del diluvio, “estaba la tierra llena de violencia” (6:11).

 

• En la historia de la creación, el hombre y la mujer se hicieron “una sola carne” (2:24) – pero en la historia del diluvio, “toda carne había corrompido su camino sobre la tierra” (6:12).

 

• En la historia de la creación, Dios creó ganados de criaturas vivientes (1:20) – pero en la historia del diluvio, “Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de aves como de ganados, y de bestias, y de todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, y todo hombre” (7:21).

 

• En la historia de la creación, “el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas” (1:2).  En la historia del diluvio, “hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas” (8:1).

 

También, Noé es “el primer hombre en nacer después de la muerte de Adán (un dato disponible para aquéllos con la paciencia para sumar las figuras en 5:3-29)” (Towner, 85).

 

 

PARALELOS ENTRE NOÉ Y MOISÉS

 

De manera parecida, eruditos han anotado varios paralelos entre Noé y Moisés, y consideran a Noé como prototipo de Moisés.  En ambos relatos, hay mención de:

 

• Animales limpios y no limpios (Génesis 7:2; 8:20; Levítico 10:10; 11:32, etcétera).  El relato de Génesis precedía las leyes mosaicas de la dieta, por eso, en el relato anterior, limpio y no limpio se refería solo a su capacidad de poder servir de sacrificio ritual.

 

• Ofrendas quemadas (holocausto) (Génesis 8:20; Éxodo 10:25; 20:24; 24:5; 32:6).

 

• Restricciones de sangre de vida (Génesis 9:4-6; Éxodo 23:18; 34:25; Levítico 3:17).

 

• El número siete (Génesis 7:2-4, 10; 8:10, 12; Éxodo 7:25; 12:15, 19; 13:6-7; 22:30; 23:15; 25:27; 29:30, 35, 37; 34:18; 37:23; 38:24-25, 28).

 

• El número cuarenta (Génesis 7:4, 12, 17; 8:6; Éxodo 16:35; 24:18; 26:19, 21; 34:28; 36:24, 26).

 

• Dios estableciendo un pacto (Génesis 6:18; Éxodo 6:4).

 

• Signos de un pacto, el arco iris (Génesis 9:12, 17) y el sábado (Éxodo 31:16-17).

 

Teba, traducido “arca” en los relatos de Génesis (6:14-16, 18-19; 7:1, 7, 9, 13, 15, 17-18, 23; 8:1, 4, 6, 9-10, 13, 16, 19; 9:10, 18) y “arquilla” en los relatos de Éxodo (2:3, 5).  Estos son los únicos lugares donde aparece la palabra teba en el Antiguo Testamento.  La palabra hebrea utilizada para el Arca de la Alianza es aron – no teba.

 

• Dios manda a una persona construir un arca (Génesis 6:14-16) y un tabernáculo (Éxodo 25-27), proveyendo especificaciones detalladas.

 

• El uso de brea y betún para precintar el arca (Génesis 6:14) y la arquilla (Éxodo 2:3).

 

• La exacta obediencia de Noé (Génesis 22) y la de Moisés (Éxodo 40:16).

 

• El diluvio que ahogó la mayoría de los humanos (Génesis 7) y las aguas que ahogaron al ejército egipcio (Éxodo 14).

 

• Tierra seca (Génesis 7:22; Éxodo 14:21).

 

• La cubierta del arca de Noé (Génesis 8:13) y la cubierta del Tabernáculo (Éxodo 26:14).

 

• Pero especialmente, Noé fue el agente por medio de quien Dios trabajó para salvar a la humanidad del pecado, y Moisés es el agente por quien Dios trabajó para salvar a Israel de la esclavitud.

 

 

VERSÍCULOS 6:9-10: NOÉ, VARÓN JUSTO

 

9Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo (hebreo: saddiq), perfecto (hebreo: tamim) fue en sus generaciones; con Dios (hebreo: Elohim) caminó Noé. 10Y engendró Noé tres hijos: á Sem, á Châm, y á Japhet.

 

 

“Estas son las generaciones de Noé” (v. 9a).  Esta fórmula se repite una y otra vez en el libro de Génesis (5:1; 10:1-7, 20, 22-23, 29, 31; 11:10, 27, etcétera).  La genealogía es muy significante para el pueblo hebreo, porque disfruta una relación basada en su herencia con Dios.  Sin embargo, la naturaleza hereditaria de su relación a menudo causa que tomen esta relación por sentada y se desvíen de la obediencia que Dios desea.

 

Este versículo describe a Noé de tres maneras diferentes, cada descripción señala una calidad que le acerca a Dios:

 

“Noé, varón justo (saddiq) (v. 9b).  Saddiq significa justo e implica una conducta que se adhiere a un estándar.  Una vez que los israelitas tienen la Ley Mosaica, saddiq generalmente se refiere a la adherencia a esa ley.  Aquí, sin embargo, la ley aún no ha sido entregada, entonces, Noé no puede adherirse a ella.  No obstante, Noé se hace cargo de la voluntad de Dios – y ha sido saddiq en su obediencia a la ley, aún en la ausencia de ella.  Vemos más de la obediencia de Noé en esta historia, cuando sigue las instrucciones de Dios con exactitud.

 

Saddiq también implica una relación correcta con Dios o con otros.  Una persona que es saddiq ama a Dios y al prójimo (Mateo 22:37-39).

 

Saddiq se utiliza para describir personas particulares, como se hace aquí.  También se utiliza para describir a Dios (Éxodo 9:27; Ezra 9:15; Salmo 7:11), que es “el máximo estándar por el que definir justicia” (Baker y Carpenter, 938).

 

“perfecto (tamim) fue en sus generaciones” (v. 9c).  Tamiz significa sin culpa o entero.  Se usa para describir sacrificios libres de pecado (Éxodo 12:5; Levítico 1:3).  También se utiliza para describir “la perfección de Dios, su sabiduría, y la Ley (2 Samuel 22:31; Job 37:16; Salmo 19:7)” (Baker y Carpenter, 1232-1233).  En este caso, habla de la perfección moral de Noé – libre de manchas o imperfecciones – la razón por la cual Dios le escogió a él y su familia para sobrevivir el diluvio.

 

No hemos de interpretar saddiq o tamim para decir que Noé era sin pecado.  No es completamente perfecto y justo (solo Jesús llega a ese estándar), pero es relativamente más perfecto y justo que sus contemporáneos, cuyo “todo designio…. era de continuo solamente el mal” (6:5).

 

“con Dios (Elohim) caminó Noé” (v. 9d).  La frase “con Dios caminó,” se utiliza solo para Henoch (5:22, 24) y Noé.  Nos damos cuenta del honor que acompaña esta descripción al leer “Caminó, pues, Henoch con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios” (5:24) – generalmente entendido que fue transportado directamente al cielo sin tener que pasar por el sufrimiento de la muerte.

Elohim puede referirse a dioses en general, pero a menudo se utiliza en el Antiguo Testamento para el Dios del pueblo hebreo.

 

“Y engendró Noé tres hijos: á Sem, á Châm, y á Japhet” (v. 10).  Adán también tuvo tres hijos, uno de los cuales mató a su hermano (4:8).  Uno de los hijos de Noé, Châm, también será culpable de un grave pecado después del diluvio (9:22).

 

La Tabla de Naciones (capítulo 10) relata los descendientes de estos tres hijos sin especificar cuál de ellos será escogido para continuar la herencia especial de Dios.  Eso se clarifica en capítulo 11, que traza los descendientes de Sem desde Thare a Abram.

 

 

VERSÍCULOS 6:11-12: Y CORROMPIÓSE LA TIERRA DELANTE DE DIOS

 

11Y corrompióse (hebreo: sahat) la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia (hebreo: hamas). 12Y miró Dios (Elohim) la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.

 

 

“Y corrompióse (sahat) la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia (hamas) (v. 11).  Dios bendijo al hombre y la mujer, diciéndoles, “Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla” (1:28).  Aquí, sin embargo, han llenado la tierra de violencia en lugar de linaje.

 

Hamas significa violencia y sugiere crueldad e injusticia.

 

“Y miró Dios (Elohim) la tierra, y he aquí que estaba corrompida” (sahat) (v. 12a).  Antes, Dios vio que todo lo que había creado “era bueno en gran manera” (1:31), pero ahora ve que “la malicia de los hombres era mucha en la tierra” (6:5) y que “estaba corrompida” (6:12).  El intento de Dios ha sido desbaratado y su creación ensuciada.

 

“porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra” (v. 12b).  Antes, el hombre dijo de la mujer, “Esto es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne” (2:23), y el narrador comentó, “dejará el hombre á su padre y á su madre, y allegarse ha á su mujer, y serán una sola carne” (2:24).  Pero ahora “toda carne” ha sido corrompida.

 

 

VERSÍCULOS 6:13-16: HAZTE UN ARCA DE MADERA DE GOPHER

 

13Y dijo Dios (Elohim) á Noé: El fin de toda carne ha venido delante de mí; porque la tierra está llena de violencia á causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré (hebreo: sahat) con la tierra. 14Hazte un arca (hebreo: teba) de madera de Gopher (hebreo: goper): harás aposentos (hebreo: qen – nidos) en el arca y la embetunarás con brea por dentro y por fuera. 15Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. 16Una ventana harás al arca, y la acabarás á un codo de elevación por la parte de arriba: y pondrás la puerta del arca á su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero.

 

 

“El fin de toda carne ha venido delante de mí; porque la tierra está llena de violencia á causa de ellos” (v. 13a).  Dios le anuncia a Noé sus intenciones y le explica sus razones.  Imagine la variedad de emociones que Noé debió sentir al oír esta declaración.  Por un lado, este hombre justo debe estar irritado por el mal comportamiento de sus prójimos.  Por otro lado, un hombre como Noé (perfecto, justo, que camina con Dios) también debe sentir compasión por la gente que está a punto de perder sus vidas.  También ha de sentirse inquieto ante la posibilidad del fin del mundo que él conoce.

 

“la tierra está llena de violencia” (v. 13a).  En la creación, Dios bendijo al hombre y la mujer y les encargó, “Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla” (1:28) – pero en vez de hacer esto, su linaje ha llenado de violencia la tierra.

 

“y he aquí que yo los destruiré (sahat) con la tierra” (v. 13b).  Sahat significa corromper o destruir.  Porque la gente es corrupta (sahat, v. 12), Dios destruirá (sahat – les corromperá o destruirá).  “La decisión de Dios es destruir lo que prácticamente ya se ha destruido solo o lo que se está destruyendo por su cuenta” (Hamilton, 278).

 

“Hazte un arca (teba) de madera de Gopher (goper) (v. 14a).  La palabra teba se utiliza en el Antiguo Testamento solo para referirse al arca que salvará a Noé y a su familia y para la arquilla que salvará al bebé Moisés (Éxodo 2:3).  La palabra utilizada para el Arca de la Alianza no es teba sino aron.

 

Aunque Dios haya pronunciado su intención de traer “el fin de toda carne” (v. 13a), no pretende eliminar por completo al ser humano y todos los animales.  Sus instrucciones para Noé revelan su intención de mantener un resto (Noé y su familia) para repoblar la tierra – para comenzar de nuevo sin la violencia y la corrupción que caracterizan a los prójimos de Noé.

 

No estamos seguros del tipo de madera que es goper.  El ciprés es una posibilidad.

 

“harás aposentos (qinnim – nidos) en el arca” (v. 14b).  Esta palabra, qinnim, sugiere un lugar seguro o de descanso.  El arca no será un lugar caótico, ya que su intención es proveer un lugar seguro con por lo menos un poco de privacidad durante el viaje.

 

“y la embetunarás con brea por dentro y por fuera” (v. 14c).  Brea es algo para proteger la madera del agua.  Esta es otra conexión con Moisés, cuya teba fue embetunada con betún y brea (Éxodo 2:3).

 

“Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura” (v. 15).  Un codo es aproximadamente 1,5 pies (46 cm.).  Entonces, el arca ha de ser 450 pies x 75 pies x 45 pies de alto (137 metros x 23 metros x 14 metros de alto).

 

Algunos eruditos piensan que el arca tenía un fondo plano y que era cuadrado como una lancha, pero eso es especulación.  Una proa más afilada haría el arca más apta para la navegación.

 

“Una ventana harás al arca” (v. 16a).  Una ventana (techo) sería importante para protegerles de la lluvia.

 

“y la acabarás á un codo de elevación por la parte de arriba” (v. 16b).  No estamos seguros de lo qué significa esto.  Podría referirse al techo en forma de pico para facilitar la caída del agua.  Podría ser que el techo debía estar suspendido un codo sobre los costados del arca para que entrara ventilación – esto requeriría que el tejado también sobrepasara los lados del arca para mantener fuera la lluvia.

 

“y pondrás la puerta del arca á su lado” (v. 16c).  La puerta es para facilitar la entrada y salida de gente y animales, y de las muchas provisiones requeridas para sostenerles durante la travesía.

 

“y le harás piso bajo, segundo y tercero” (v. 16d).  Según las dimensiones de 450’ x 75’ x 45’, cada cubierta es de 1,5 millón de pies cuadrados (140,000 metros cuadrados).  Tres cubiertas serían 4,5 millón de pies cuadrados o 420,000 metros cuadrados (igual a 3000 casas a 1500 pies cuadrados o 400 metros cuadrados cada una).  Si el arca tuviera una forma más afilada hacia abajo y hacia la proa, perdería parte de esos metros cuadrados.  En cualquier caso, era un barco grande para aquel entonces.

 

 

VERSÍCULOS 6:17-18: MAS ESTABLECERÉ MI PACTO CONTIGO

 

17Y yo, he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá. 18Mas estableceré mi pacto (hebreo: berit) contigo, y entrarás en el arca tú, y tus hijos y tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo.

 

 

“Y yo, he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá” (v. 17).  Dios pretende terminar la vida que creó en Génesis 1-2.  Todo lo que tenga “espíritu de vida” será afectado – esto excluiría los peces y otras especies del mar.

 

“Mas estableceré mi pacto (berit) contigo” (v. 18a).  Esta es la primera ocurrencia de berit en el Antiguo Testamento, pero volverá a aparecer en más de 200 versículos a lo largo del Antiguo Testamento – su frecuencia indica su importancia.  El pacto de Dios con Noé se delinea detalladamente en 8:20 – 9:17.

 

Un pacto es un acuerdo, un contrato o un tratado entre dos personas o grupos de personas.  Pactos generalmente son solemnizados por medio de algún tipo de rito, sea un juramento o el compartir de una comida.

 

En la biblia, Dios a menudo inicia un pacto con una persona o un grupo de gente.  En tales casos, Dios dicta los términos del acuerdo, que siempre favorecen a la gente involucrada pero que también requieren su obediencia.  Al iniciar tal pacto, Dios se compromete a sus términos.  Pactos entre Dios y humanos a menudo eran sellados por medio de un sacrificio ritual.  Noé ofrece un sacrificio al concluir su travesía en el arca (8:20).  En este caso, Dios hace un pacto con Noé personalmente.  El “tú” en versículos 18-21 es singular.  La familia de Noé beneficiará del pacto, pero su beneficio se deriva del pacto establecido entre Dios y Noé.  “La tradición hebrea de solidaridad familiar explica por qué la justicia y perfección de Noé benefició a su familia entera” (Mathews, 368).

Algunos de los pactos bíblicos más importantes ocurren entre Dios y Abrahán (Génesis 12:1-3); Moisés (Éxodo 6:4-5; 19:5; 24:7-8; 25:21); David (2 Samuel 7:16; Salmo 89:2-4; 105:8-11); e Israel (Jeremías 31:3-4, 31-37).

 

Todos estos pactos precedían al pacto establecido por Jesús (Mateo 26:28; Marcos 14:24; Lucas 22:20; 1 Corintios 11:25).

 

“y entrarás en el arca tú, y tus hijos y tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo” (v. 18b).  La obediencia que Dios espera de Noé es que construya el arca y que él y su familia entren en el arca en el momento apropiado.

 

 

VERSÍCULOS 6:19-22: DOS DE CADA ESPECIE METERÁS EN EL ARCA

 

19Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán. 20De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo para que hayan vida. 21Y toma contigo de toda vianda que se come, y allégala á ti; servirá de alimento para ti y para ellos. 22E hízolo así Noé; hizo conforme á todo lo que Dios le mandó.

 

 

“Y de todo lo que vive, de toda carne” (v. 19a).  Todos los animales han de ser incluidos excepto los peces, que no necesitan protección.

 

“dos de cada especie meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y hembra serán” (v. 19b).  Dios especifica parejas de macho y hembra, porque el propósito es la propagación de las especies en el nuevo mundo.

 

En el próximo capítulo, Dios le instruye a Noé: “De todo animal limpio te tomarás de siete en siete, macho y su hembra; mas de los animales que no son limpios, dos, macho y su hembra” (7:2).  Eso puede indicar la existencia de un segundo autor, o simplemente puede ser una ampliación de la orden original.

 

Llevar animales limpios de sobra le permite a Noé ofrecer un sacrificio ritual al final del viaje (8:20) – y provee comida para su familia durante y después del viaje.

 

“De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada especie entrarán contigo para que hayan vida” (v. 20).  Esto especifica los tres grupos de criaturas que se han de salvar: pájaros, animales, y reptiles.

 

“Y toma contigo de toda vianda que se come, y allégala á ti; servirá de alimento para ti y para ellos” (v. 21).  La variedad y cantidad de comida necesaria para este viaje sería asombrosa.  Elefantes salvajes comen 700 libras (320 kg.) de vegetación diaria, aunque me informan que los elefantes en los zoológicos pueden sobrevivir con solo 150 libras (68 kg.) diarias.  Un león salvaje macho y adulto come 150 libras (68 kg.) de carne a la semana.  ¿Qué comen los caracoles? (“¡La lechuga de mi jardín!” dice mi esposa).  ¿Cuánto comen? (“¡Todo!” se queja ella).  ¿Qué comen las tortugas? ¿Y los gusanos? ¿Cocodrilos? ¿Hipopótamos? ¿Culebras? ¿Llamas?

¿Cómo se calculan tales provisiones?  No se olvide de la doble cantidad, porque hay dos de cada animal. ¿Cómo se reúne la comida y se mantiene sin estropearse? ¿Cómo se sube al arca? ¿Cómo se distribuye entre los cuartos de provisiones para facilitar la alimentación de los animales? ¿Cómo se hace para que los animales no se llenen hoy y se mueran de hambre mañana? ¿Cómo se logra que no se coman uno a otro? Hay una simple respuesta a todas estas preguntas – “¡con la ayuda de Dios!”

 

“E hízolo así Noé; hizo conforme á todo lo que Dios le mandó” (v. 22).  Noé hizo todo lo que Dios le mandó hacer.  Debió de tomar meses o años, pero este relato no busca medir el sudor o el trabajo o los problemas que Noé superó.  Simplemente reconoce su obediencia.

 

 

VERSÍCULO 7:24: Y PREVALECIERON LAS AGUAS SOBRE LA TIERRA

 

24Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento y cincuenta días.

 

 

En 7:12 dice, “Y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches,” pero en 7:24 dice, “Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento y cincuenta días.”  Algunos ven dos autores diferentes aquí, y eso es posible.  También es posible que la lluvia cayera 40 días y noches, y que el agua cubriera la tierra por 150 días.

 

 

VERSÍCULOS 8:14-19: SAL DEL ARCA – FRUCTIFIQUEN Y MULTIPLÍQUENSE

 

14Y en el mes segundo, á los veintisiete días del mes, se secó la tierra. 15Y habló Dios (Elohim) á Noé diciendo: 16Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo. 17Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves y de bestias y de todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen, y multiplíquense sobre la tierra. 18Entonces salió Noé, y sus hijos, y su mujer, y las mujeres de sus hijos con él. 19Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca.

 

 

Y en el mes segundo, á los veintisiete días del mes, se secó la tierra” (v. 14).  El versículo anterior dijo, “Y sucedió que en el año seiscientos y uno de Noé, en el mes primero, al primero del mes, las aguas se enjugaron de sobre la tierra y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la faz de la tierra estaba enjuta” (8:13).  Entonces, pasan casi dos meses entre versículos 13 y 14.  De nuevo, esto podría indicar la existencia de dos autores – o podría ser que la sequedad de versículo 13 estaba incompleta – o que Noé, acostumbrado a actuar según la orden de Dios, esperaba la orden de versículo 16.

 

“Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo” (v. 16).  Esta es la orden de Dios para la gente en el arca.

 

“Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves y de bestias y de todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen, y multiplíquense sobre la tierra” (v. 17).  Esta es la orden de Dios para los animales.  Va más lejos de la orden que da a la gente (v. 16) en que incluye el propósito de los animales – “fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra” – una repetición de la orden que aparece en la primera creación (1:22).

 

En versículo 16 no hay una declaración correspondiente en cuanto al ser humano.  No obstante, en 9:1, “Bendijo Dios á Noé y á sus hijos, y díjoles: Fructificad, y multiplicad, y henchid la tierra” – una repetición de la primera creación, “Fructificad y multiplicad, y henchid la tierra, y sojuzgadla” (1:28).

 

“Entonces salió Noé, y sus hijos, y su mujer, y las mujeres de sus hijos con él. Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca” (vv. 18-19).  De nuevo Noé, elegido por su perfección y justicia, y por caminar con Dios (6:9), hace exactamente lo que Dios le manda.  Él y su familia salen del arca, seguidos por los animales, supuestamente bajo la dirección de Noé.

 

Imagine la alegría que Usted sentiría después de estar metido en un barco lleno de animales por cinco meses.  Sentir aire fresco y tierra firme contarían entre las cosas más agradables de su vida.  No tener que cuidar de animales sería un gran alivio.  Mucho trabajo quedaría por hacer – construir alojamiento, plantar jardines, y construir cercas para guardar los animales domésticos – pero, la reclusión habría terminado.

 

 

TEXTO CITADO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS procede de Spanish Reina Valera, situada en http://www.ccel.org/ccel/bible/esrv.html.  Utilizamos esta versión de la Biblia porque consta de dominio público (no bajo protección de derechos de propiedad).

 

 

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Copyright 2008, Richard Niell Donovan